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INVESTIGACIONES SOBRE EL VINO EN TU SALUD

Investigación retomada (19), según varios estudios a nivel mundial, han demostrado que el vino en consumo moderaros generan beneficios para nuestra salud, como, por ejemplo:
1. El vino favorece la digestión de los alimentos.
Según el doctor Concha (1), destacado medico cordobés, explica que cuando nos disponemos a comer el sistema digestivo y nuestros sentidos se preparan para la comida que van a la boca, por tal razón el doctor Concha recomienda que, a todos los primeros bocados, se debe acompañar de un sorbo de vino, ya que su componente ácido, ayuda a que la pepsina trabaje en inmejorables condiciones para desdoblar las proteínas. Además de que el estómago está trabajando a gusto y ya presentimos que vamos a tener una buena digestión, pues ni siquiera los hidratos de carbono nos van a producir flatulencias ya que están desdoblados prácticamente'.
2. Prevención de problemas de gastritis, de la úlcera péptica y del cáncer gástrico.
Según los investigadores Weisse y col. (18) de la Universidad Oeste de Virginia, al beber vino en las comidas ayuda a la digestión ya que es capaz de destruir bacterias en el estómago. El estudio que se realizó un análisis comparativo entre los efectos antimicrobianos del salicilato de bismuto y los del vino, encontrando que son mucho más intensos los ocasionados por el consumo de vino; es decir que, Murray y col. (12) encuentran que los consumidores de 3 a 6 vasos de vino a la semana tienen una disminución del 11% del riesgo de infección por helicobacter pylori, agente microbiano que hoy se sabe que interviene activamente en la génesis de la gastritis, de la úlcera péptica y del cáncer gástrico.
3. Reactivación y adherencia de plaquetas
En un trabajo de Lancet, el vino consumido durante las comidas, al absorberse más lentamente, tiene un efecto más prolongado sobre las plaquetas, evitando su adherencia al endotelio, precisamente cuando las plaquetas más lo necesitan: en el periodo de tiempo que están bajo la influencia de los lípidos, que se van incorporando al plasma, procedentes de la digestión, lípidos que favorecen la reactividad y adherencia plaquetaria según la afirmación de Renaud y De Lorgeril (14).
4. Ayuda a problemas reumáticos y alérgicos
Según investigaciones el vino por su contenido en polifenoles, tiene un efecto antirreumático y antialérgico, entre otras cosas, por su capacidad de captar y de neutralizar los radicales libres derivados del oxígeno. Así mismo, existen otras acciones beneficiosas como diurético, evitando la aparición de cálculos renales, o como suplementador de potasio o de complejos vitamínicos.
5. Reducción de cálculos renales
Curhan de la Universidad de Harvard (2) informó que el vino tinto reduce un 39% el riesgo de padecer cálculos renales, en un amplio estudio en el que se compararon los efectos del vino tinto con los de otra serie de 21 diferentes tipos de bebidas, y la acción beneficiosa del vino tinto y vino blanco superaba con creces al resto de bebidas (3).
6. Mejores fuentes de antioxidantes y polifenoles
El Dr. Waterhouse (16,17), investigador de la Universidad de California, sostiene que el vino es una de las mejores fuentes de polifenoles y de antioxidantes disponibles para los humanos.
7. Disposición de sustancias químicas, vitaminas y oligoelementos
Según investigaciones, se podría plantear si los efectos beneficiosos del vino no radican exclusivamente en el alcohol. Rotundamente no. Varios estudios sobre la ingesta moderada de alcohol, observaron efectos beneficiosos sobre la salud (10). El alcohol en sí, tiene unos efectos positivos: reduce la presión sistólica, reduce los fibrinógenos, aumenta los HDL del colesterol, pero también tiene importantes efectos negativos. Sin embargo, el vino sólo tiene efectos positivos, al menos en dosis moderadas (4). Numerosos trabajos, en la última década, confirman que las personas que toman vino tinto disfrutan de especiales ventajas. El alcohol es para el vino su esqueleto, lo que le sirve de soporte en torno al cual se disponen una miríada de sustancias químicas, vitaminas y oligoelementos.
8. Disminución del riesgo cardiovascular
El profesor Giovanni Gaetano de la Universidad Católica de Campobasso (Italia) ha realizado un metaanálisis sobre consumo de vino y riesgo cardiovascular, presentado en el II Foro Internacional ‘El vino ante el siglo XXI’, organizado por FIVIN, la Fundación para la investigación del vino (7). Al aumentar la dosis de vino hay una disminución del riesgo cardiovascular. Entre 100-200 ml diarios la protección es significativa, se pierde entre 250-300 ml y los efectos protectores son máximos entre 600 a 680 ml diarios. Una cantidad en torno a los 200 ml diarios protege significativamente.
9. Disminución en la probabilidad de muerte de cardiopatía isquémica
Estudios epidemiológicos confirmaron que los consumidores moderados de vino rebajan la probabilidad de muerte por cardiopatía isquémica, es decir infarto de miocardio, la probabilidad de morir por otras causas (7).
Cada vaso de vino tinto contiene aproximadamente 200 compuestos fenólicos diferentes, tales como flavonoides, estilbenos, antocianos etc., que poseen acción antioxidante, evitan la agregación plaquetaria y adhesión de monocitos, disminuyen las cifras de colesterol plasmático, específicamente reducen las cifras de LDL, el colesterol malo, y producen una relación HDL/LDL más favorable, y evitan la oxidación de lipoproteínas. Se han aislado polifenoles en el vino, entre los que se encuentran compuestos tales como el resveratrol, la catequina y la quercitina, entre otros muchos, con propiedades antioxidantes y protectoras.
10. Disminución del colesterol de la sangre
El resveratrol es un compuesto polifenólico que se produce y se almacena en la piel de las uvas, siendo 10 veces más abundante en los vinos tintos macerados, en los que el proceso extractivo del hollejo ha sido más intenso. También sabemos que su concentración decae cuando las uvas tienen un exceso de maduración y es mucho más abundante en los procesos ecológicos de cultivo de la vid, que cursan con infectaciones fúngicas leves, no tratadas. Precisamente, el resveratrol lo produce la vid como respuesta a la infección por hongos, especialmente frente al responsable de la botritis (11). El resveratrol produce una disminución del colesterol de la sangre, disminuye la pegajosidad de las plaquetas y de los monocitos sobre el endotelio, y evita la oxidación de las lipoproteínas. (5,6,8,9).
11. El vino tinto con moderación reduce el riesgo de enfermedad de Alzheimer.
En un trabajo del 97 en Revue Neurologique, Orgogozo y col. (13) encontraron que los bebedores moderados de vino tinto en la zona de Burdeos tienen una reducción del riesgo de Alzheimer de un 75% y de un 80% de reducción del riesgo para la demencia senil, después de tres años de seguimiento. Se han publicado diversos estudios epidemiológicos tratando de aclarar los posibles efectos beneficiosos de diversas bebidas alcohólicas en la prevención del Alzheimer. Truelson y col (15) en un trabajo que incluye 1.700 personas analizadas en un periodo de 15 años, mostró que un consumo moderado de vino parecía prevenir la aparición de la EA cuando se comparaba con los bebedores de cerveza o los grandes bebedores de diversas bebidas alcohólicas. Estos encontraron que el grupo que bebía vino diariamente, o al menos frecuentemente, presentaban un 50% menos de riesgo de desarrollar demencia.
Referencias
[1]Concha Ruiz M. El vino y la salud. Ed. Ayto de Córdoba. 2000.
[2] Curhan G, et al. Prospective study of beverage use and the risk of kidney stones. Am. J. Epidem. 143:487-494;1996.
[3] Duncan B, et al. Prospective study of beverage use and the risk of kidney stones. Am. J. Epidem. 143:240-247;1996.
[4] Estruch R. Vino y corazón: efectos antiinflamatorios del consumo moderado. II Foro Internacional. El Vino en el siglo XXI, 2001.
[5] Frankel E, el al. Inhibition of oxidation of human low-density lipoprotein by phenolic substances in wine. Lancet, 341:454-457;1993.
[6] Fuhrman B, et al. Consumption of red wine with meals reduces the susceptibility of human plasma and low density lipoprotein to lipid peroxidation. Am. J. Clin. Nutr.61:549-554;1995.
[7] Gaetano G. II Foro Internacional ‘El vino ante el siglo XXI’, FIVIN, 2002.
[8] Jang, Pezzuto, el al. Cancer chemopreventive activity of resveratrol, a natural product derived from grapes. Science, 275:218-220;1997.
[9] Kondo K, et al. Inhibition of Oxidation of Low-Density Lipoprotein with red wine. Lancet,
[10] Lozano Teruel JA. Preguntas con respuesta. Ed. Lozano Teruel, Murcia. Ciencia y vino. 195-199,1999.
[11] Lozano Teruel JA. Preguntas con respuesta. Ed. Lozano Teruel, Murcia. Resveratrol,
salud y vino. 317-320,1999.
[12] Marambaudl P, Zhao H y Davies P. Resveratrol promotes Clearance of Alzheimer's Disease Amiloid-beta peptide. J Biol Chem 280: 37377-82, 2005.
[13] Orgogozo JM, et al. Wine consumption and demencia in the elderly: a prospective community study in the Bordeaux area. Rev. Neurol. 153:1997.
[14] Renaud S and DeLorgeril M. Wine, Alcohol, Platelets and the French Paradox for Coronary Heart Disease. Lancet, 339:1523-1526;1992.
[15] Truelson T, Thudium D, Gronbaeck M. Amount and type of alcohol and risk of dementia. The Copennagen City Neart Study. Neurology 59:1313-1319,2002
[16] Wang J, Zhao Z y col. Moderate consumption of Cavernet Sauvignon attenuates Abeta neuropathology in a mouse model of Alzheimer disease. FASEB J 20:2313-2320, 2006.
[17] Waterhouse A, et al. Inhibition of Human LDL Oxidation by Resveratrol, Lancet, 341:1103-1104;1993.
[18] Weisse M, el al. Wine as digestive aid: Comparative antimicrobial effects of bismuth salycilate and red and white wine. BMJ, 311:1457-1460;1995.
[19] Ortuño P, Guzmán. MISCELÁNEA, Catedrático de Anatomía Patológica. Jefe de Servicio de Anatomía Patológica, HEALTH AND MODERATE CONSUMPTION OF WINE, Enfermería Global Nº 15 Febrero 2009, ISSN 1695-6141